Tuesday, July 20, 2010

MY TOY STORY

Mis finísimos lectores!
Les cuento que finalmente vi Toy Story 3 y la verdad es que me gustó mucho. Pasé un muy buen rato viendo esta película y fui deliciosamente manipulado por ella para llorar y llorar... sí, como la mayoría de ustedes cuando la vieron. Y ni se atrevan a negarlo.

Básicamente, lo que la película plantea es algo así como "agua que no has de beber, déjala correr", pero con juguetes. O lo que es lo mismo: cuando ya no los quieras, dáselos a alguien que sí los ayude a cumplir su objetivo juguetil.
A mí, sin embargo, la película me dio un mensaje muy distinto. Al terminar de verla me entró un espíritu tilichento muy cabrón. Me inundó una gran nostalgia y unos deseos terribles de recuperar mis viejos juguetes. En otras palabras: el mensaje de la película me entró por un oído y me salió por el otro.

Una de las cosas que más me gustó de la peli fue ver algunos de los juguetes que yo tuve cuando era niño y la enorme nostalgia que esto provoca. Y es justo eso lo que inspiró este hermoso post.

Si en vez del tal Andy, Toy Story se hubiera basado en mi vida, éstos serían algunos de los juguetes que aparecerían:

- Playmobile
Clásicos absolutos. Monitos tan neutrales que igual podían ser doctores, que bomberos, astronautas, magos, domadores de circo y un larguísimo etcétera. ¿Quién no jugó con uno alguna vez? Yo tuve algunos monos sueltos y el zoológico.


- He-Man.
La primera caricatura de la que fui fan en la vida. Por supuesto, sacaron a la venta cualquier cantidad de monos. Yo tuve unos cuantos y los dos castillos: el castillo Grayskull y la montaña de la serpiente, que por cierto tenía una torrecita de lobo que era como un micrófono ¿alguien recuerda esto?

Aquí otro de mis favoritos de He-Man: Orco. Creo recordar que esa varita morada servía para metérsela por algún lado y darle cuerda para que hiciera algo. No recuerdo qué. Quitarse el sombrero, quizá.

- Thundercats
Poco después llegó esta euforia. No tuve muchos monos de éstos, ni el castillo en forma de pantera ni nada. Pero sí tuve a este Mum-ra:

Ese device rojo que ven ahí servía para metérselo en un lugar y le daba energía para moverse y prender los ojos. Como ven, por aquellos tiempos era muy común eso de meterles elementos fálicos a los monos y esperar una linda reacción de su parte.

Cierto que a veces me gustaban los juguetes caros de moda. Pero la mayoría de las veces tenía gustos más bien sencillos. Recuerdo con enorme cariño mi colección de animalitos como éstos:

Los vendían en los mercados y tianguis. Había también animales de granja y dinosaurios. Jugué miles de horas con ellos.
Otra diversión que tenía eran estos avioncitos/pajaritos:

Eran baratos y los vendían en esos sobrecitos rojos. Eran varias piezas que, al ensamblarse, creaban artefactos ligeros que podían volar y estaban decorado con llamativos diseños. No volaban mejor que un vil avioncito de papel, cabe mencionar; pero eran mucho más lindos, eso sí.
Había una serie de éstos decorados como avioncitos de guerra. Pero yo, como hombre pacífico que soy, compraba las aves.

- Caballeros del Zodíaco.

OK, ésta sí fue una graaaaan obsesión. Me volví fan loco de la caricatura y, por tanto, de los monos. A la fecha, incluso, me sigue pareciendo que la serie es extraordinaria y puedo verla una y otra vez sin dejar de maravillarme.
En la actualidad hay muchas versiones de estas figuras: hay pequeños, metálicos, plásticos, peluches y, por supuesto, los elegantísimos myth clothes; pero en mis tiempos sólo había las figuras estándar que eran la sensación por tener piezas de metal. UUUUOOOOOOO.
No sólo eran carísimos (unos 115 pesos, que en ese tiempo era mucho) sino difíciles de conseguir: yo vivía en Tepic y ahí sólo los vendían en Fábricas de Francia; el mismo día que llegaban, se agotaban. Era una locura total, pero la señora encargada del departamento de juguetes tenía mi teléfono y me llamaba cuando llegaban y, si alguien "debía" algún regalo de cumpleaños o Navidad, ese día lo hacía efectivo, jaja.

Lo peor es que ni siquiera estaban tan, tan padres. De hecho, ni se podía jugar con ellos porque las famosas piezas metálicas salían volando y era un caos. Además, como eran monos articulados, los tornillitos de las piernas y brazos se iban aflojando y después no se podían ni quedar parados; quedaban súper aguados.

Era tan fan que paricipé en el concurso de dibujo de Caritele (programa dentro del que pasaban Los Caballeros...) y gané el primer lugar con un dibujo de Dohko, el viejo maestro de Dragón.

Y para cerrar, una adicción multimedia: Las Tortugas Ninja. Digo multimedia porque nos ensartaron por todas las vías posibles: tres películas, una serie animada, muchos videojuegos, muuuuchas figuras de acción, libros, cuadernos y hasta ropa interior con estampados.
Mismo caso que Los Caballeros, en Tepic, el único lugar donde podían conseguirse era una tienda de regalos por Av. Jacarandas y eran peleadonas, aunque no tanto.

Aquí les comparto una foto tomada al que era mi escritorio cuando estaba en la primaria.
Esta foto fue tomada en mi época de las tortugas ninja, como puede apreciarse por las figuras ahí presentes.


A la izquierda, frente a los libros, se ve la que era mi bonita colección de Rolls Royce de tracción. Chale, qué mala onda que ya no tengo idea de donde quedaron.

¿Recuerdan estos juguetes? ¿O cuál recuerdan con especial cariño?


Por cierto, me dijeron que me parezco al osito rosa de Toy Story. ¿Será? ¬¬

(Reto Cachetes: 17 días / -6kg.)

10 comments:

Anonymous said...

Jajajaja me paso EXACTAMENTE lo mismo, y yo pensaba hacer un post similar en mi blog, pero he querido tomarle fotos a mis juguetes que aun conservo pero como para sacarlos es un lio, tengo que mover muchas cosas, se ha quedado solo en una intención que espero realizar pronto. Yo conservo un muñequito de esos de rainbow brait los de orejas de estrellas, y un mono muy raro que me regaló mi abuelito, pero mi favorito fue un hipotamo de tela, que se deshizo de viejito, pero conservo fotos que le tome cuando era niña. Hermosa película y hermoso post

Laura Carolina

al_ex said...

Buenisimo post!!

Yo si lo confieso, cuando Andy esta jugando por ultima vez con sus juguetes, lloré cual Magdalena de closet (mucho por dentro, por fuera solo un par de ojos MUY vidriosos).

A mi lo que me pasó fue que en lugar de darme ganas de desenterrar mis juguetes, me dieron ganas de comprar nuevos!! Quiero un señor cara de papa y un Buzz y un Woody!! Jajajaja!

Ahora que recordando mis juguetes, aqui en mi repisa tengo mis 4 caballeros del zodiaco (esos de articulaciones ya guangas y pegadas con kola loca) y a ese mismo Mum-ra que tu tienes con todo y Leon-o!! Tambien tenia el tanque felino, pero ya en muy malas condiciones...

EL ULTIMO ELEFANTE said...

"por aquellos tiempos era muy común eso de meterles elementos fálicos a los monos y esperar una linda reacción de su parte" menos mal que no había nadie cerca cuando leí eso, reí como histérico. Pues yo solo conservo algunos juguetes de madera por el valor artesanal y esas cosas, también subiré unas fotos al blog. Yo tenía la nave espacial, el camión escolar y el pueblo vaquero de Playmobile.

Paty Ring said...

Ayyyy tenía miles de años sin ver esos sobrecitos rojos de pajaritos. Wow, qué recuerdos.
Yo era más aburrida, niña de barbies toda la vida.
Y cabagge patch.

ED said...

Cierto que pudiste haber sido el Andy de "Toy Story", pero de qué te preocupas?
Por eso te diste gusto mostrando parte de los juguetes de tu infancia en "Mi último día". ;)

Omar Flores Sarabia said...

Muy interesante la coincidencia de algunos de esos juguetes. Viejos tiempos. Sólo como un comentario aislado... yo gané el segundo lugar en el concurso de dibujo de Caritele. Qué sorpresas...

Pablo Macías said...

Y la verdad, yo creo que si eres como el osito rosa ese heeee jajajaja ntc... por favor perdona mi comentario, no me hagas nada en serio. por favor.... jaajaja saludos.

El Astronauta said...

JAJAJAJA
Pinchi Paulette
Nunca comentas, nomás pa chingar! jajajjaa
pero te extraño a pesar de esa característica tuya.

Xversita said...

yo tambien vi la movie y me gusto, pero a diferencia de muchaaass personas no hubo algun momento donde m conmoviera hasta las lagrimas, sin embargo hubo una escena que de hecho me inquieto un poco: es esa donde los muñecos pierden la esperanza de vivir y todos se toman de las manos. Si realmente lo pensamos, es una idea algo aterradora.
Pero bueno, dejare de ser una amargada y solo terminare diciendo que para mí, los argumentos que se llevan la pelicula es la del cerdito cuando dice "vengan, vamos a ver cuanto nos venden en eBay", los de los marcianitos que dicen "ooohhh la GARRAA!!" y por supuesto la escena final final de la "letra" de Ken jeje
Saludos!!

Zitlaly Osuna said...

Yo siempre fui súper fan de Dragon Ball z, razón por la cual era criticadísima y atacada por mis compañeros nacos del colegio. Aunque bueno, es una cosa que realmente no me importa, los nacos eran ellos que aunque amaban la serie no tenían ni la pizca de colección de lo que yo tenía en mi poder, jajajaja, me amé. Súper fan para siempre.

Por cierto, lloré horrores con Toy Story y odié al Oso ese.

Besos y abrazos!!!!